El delantero del Paris Saint-Germain, Ousmane Dembélé, ha dejado claro que el esfuerzo defensivo no es negociable bajo el mando del entrenador Luis Enrique. En una reciente conferencia de prensa, Dembélé declaró que si no presiona, Enrique lo sentará en el banquillo, destacando que los atacantes del PSG han aceptado plenamente la visión defensiva.
“Si no presiono, estaré en el banquillo”, dijo Dembélé. “El entrenador exige que todos contribuyan defensivamente, y todos lo entendemos. No se trata solo de los defensores; nosotros los atacantes también tenemos una responsabilidad”.
Este compromiso con la presión desde el frente ha sido un sello distintivo del enfoque táctico de Enrique, y los comentarios de Dembélé sugieren que el equipo lo ha adoptado por completo. Mientras el PSG se prepara para su campaña de la Liga de Campeones, esta solidaridad defensiva podría resultar crucial.