El entrenador del Bayern Múnich, Vincent Kompany, ha dejado claro que su equipo no cambiará su planteamiento para el partido de vuelta de la Champions League contra el Paris Saint-Germain, calificando cualquier cambio estratégico como una tontería. Hablando antes del duelo en el Allianz Arena, el técnico belga subrayó que el partido del miércoles pertenece a los jugadores, no a revisiones tácticas.
Los comentarios de Kompany llegan después de un emocionante partido de ida en el Parc des Princes, donde el PSG se impuso con un marcador de 5-4. A pesar de la estrecha derrota, el jefe del Bayern cree que el resultado podría haber sido diferente e insiste en que ambos equipos saldrán al campo con la misma mentalidad: pleno compromiso y sin margen para la especulación.
"Sería idiota cambiar ahora", dijo Kompany durante su conferencia de prensa previa al partido. "Este es un partido para los jugadores. Ellos tienen que decidirlo en el campo. Saldremos con la misma mentalidad que en la ida, y espero que el PSG haga lo mismo."
El encuentro de ida fue un partido de alto voltaje, con ambos intercambiando golpes. La presión agresiva y las transiciones rápidas del Bayern causaron problemas a los campeones franceses, pero el brillo individual del PSG, particularmente de sus estrellas ofensivas, resultó decisivo. Kompany reconoció la calidad del oponente, pero se mantuvo confiado en que su plantilla puede remontar el déficit.
"No vamos a sentarnos y esperar a que nos dominen. Ese no es nuestro estilo. Lucharemos por cada balón, desde el primer minuto hasta el último. Será una batalla en todo el campo", añadió.
El técnico del Bayern también destacó la importancia del apoyo local. Se espera que el Allianz Arena vibre, y Kompany espera que el ambiente pueda inspirar a sus jugadores a realizar una actuación que los lleve a la siguiente ronda. Sin embargo, advirtió que no se debe subestimar la capacidad de contraataque del PSG, especialmente con su letal línea ofensiva.
"El PSG es peligroso en transición, pero si somos disciplinados y nos mantenemos fieles a nuestros principios, podemos hacerles daño. Es una ecuación simple: necesitamos marcar más goles que ellos", concluyó Kompany.
La revancha promete ser otro encuentro explosivo entre dos pesos pesados europeos, con el Bayern necesitando una victoria para avanzar. La negativa de Kompany a modificar el rumbo subraya su fe en la filosofía de su equipo y su creencia de que los jugadores estarán a la altura.
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